El Proceso es la Victoria: Por Qué los Ganadores No Piensan en Ganar
Hace poco estaba viendo una entrevista con un tenista profesional. Le preguntaban: "¿En qué piensas durante un partido importante?"
Su respuesta fue directa: "En nada relacionado con ganar."
Explicó que cuando entra en la cancha, no piensa en el trofeo, en el ranking, ni en el dinero. Piensa en el siguiente punto. En la posición de sus pies. En el lanzamiento. En variables que controla.
Este es el secreto que nadie quiere escuchar porque suena anticlimático.
Por Qué Obsesionarse con Resultados es un Juego Perdido
Piénsalo: ¿Qué tiene de común un resultado que no tienes?
Nada. No lo controlas.
Yo pasé años construyendo productos obsesionado con métricas que no podía controlar directamente. Cuántos usuarios iba a tener. Cuánto dinero iba a generar. Cuándo iba a crecer.
Lo que pasó: ansiedad constante. Decisiones impulsivas. Cambios de dirección cada vez que los números no coincidían con mis expectativas.
El cambio vino cuando me di cuenta de algo obvio: los resultados son consecuencia, no causa.
Si quieres más usuarios, no obsesionarse con "tener más usuarios". Obsesionarse con escribir código que resuelva un problema real. Con comunicar claramente qué hace tu producto. Con responder rápido a feedback. Con iterar sin miedo.
Esos son procesos. Eso sí lo controlas.
El Ejemplo de los Atletas Olímpicos
Los psicólogos del deporte descubrieron esto hace décadas. Los atletas que ganan no visualizan la medalla. Visualizan el movimiento. El técnico de natación no dice "imagina que ganas". Dice "imagina cada brazada perfecta".
Por qué funciona esto:
- Tu cerebro puede ejecutar acciones, no resultados
- La ansiedad desaparece cuando te enfocas en lo controlable
- La consistencia surge cuando repites procesos, no cuando persigues metas
El Lado Oscuro de los Objetivos
No estoy diciendo que los objetivos sean malos. Los necesitas. Pero hay una diferencia entre:
"Quiero ganar un millón de usuarios" (obsesión con resultado)
vs.
"Voy a mejorar la retención un 5% cada mes, y documentaré qué funciona" (obsesión con proceso)
Uno te paraliza. El otro te mueve.
Charlie Munger (aunque no lo cité directamente en posts anteriores, su pensamiento es relevante aquí) habla de cómo los ganadores piensan en términos de sistemas y procesos, no en wishful thinking. Howard Marks escribió sobre cómo el mejor inversor no es quien predice el futuro, sino quien tiene un proceso robusto para tomar decisiones bajo incertidumbre.
La lógica es la misma en cualquier dominio.
Cómo Cambiar tu Mentalidad en Tres Movimientos
1. Identifica qué está fuera de tu control
En mi caso como desarrollador:
- Cuánta gente compra mi SaaS (fuera de control)
- Cuánto tráfico orgánico recibo (fuera de control)
- Si un competitor copia mi idea (fuera de control)
En cambio:
- La calidad del código que escribo (dentro)
- La velocidad con que shipeo features (dentro)
- Cómo respondo a los usuarios (dentro)
Escribe dos listas. Hazlo ahora.
2. Diseña procesos para lo controlable
No digas "voy a tener éxito". Diseña un proceso:
- Reviso código con rigor cada martes
- Hablo con 3 usuarios cada semana
- Shipeo una feature cada 10 días
- Escribo públicamente sobre lo que aprendo
Esos son procesos. Específicos. Medibles. Repetibles.
3. Mide el proceso, no el resultado
Esto es crucial: mide si ejecutaste el proceso, no si obtuviste el resultado.
¿Hablaste con los usuarios? ✓ (proceso completado) ¿Te compraron? ✗ (resultado, no es tu responsabilidad directa)
Vivir en el primero es liberador. Vivir en el segundo es tortura.
El Compuesto del Proceso
Hay algo mágico que pasa cuando repites un buen proceso:
Al principio, nada visible.
Luego, cambios pequeños.
Eventualmente, transformación.
Esto es más potente que cualquier meta porque no depende de un momento específico. Depende de consistencia.
En mis proyectos de software, he visto que los que crecen son los que:
- Shipean regularmente (no en ráfagas)
- Hablan con usuarios constantemente (no cuando "tienen tiempo")
- Iteran basados en feedback (no en suposiciones)
No son los que tienen la idea más brillante. Son los que tienen el proceso más disciplinado.
La Paradoja: Mejor Resultados Vienen del Proceso
Here's the irony: cuando te enfocas en el proceso, los resultados típicamente mejoran.
No porque hayas "ganado", sino porque:
1. Eliminas ansiedad → tomas mejores decisiones 2. Repites acciones efectivas → compounding 3. Aprendes constantemente → mejoras
En España, veo muchos emprendedores obsesionados con la ronda de financiación, el valuation, el exit. Pero los que realmente construyen algo duradero piensan diferente:
"¿Estoy construyendo un producto que la gente necesita? ¿Estoy escuchando feedback? ¿Estoy mejorando cada semana?"
Esos son procesos. Y esos procesos generan resultados que importan.
Tu Mentalidad es tu Brújula
La diferencia entre alguien que crece y alguien que se estanca no es suerte. Es mentalidad.
No es la mentalidad de "voy a ganar". Es la mentalidad de "voy a ejecutar un proceso excelente, consistentemente, sin saber exactamente cuándo ni cómo llegará el resultado, pero confiando que llegará".
Eso requiere fe. Pero no en magia. Fe en que las acciones repetidas generan consecuencias.
Takeaway
Esta semana, haz esto:
1. Escribe un proceso que puedas controlar (no un resultado que no puedas) 2. Ejecutalo 5 veces 3. Mide si lo ejecutaste, no si "ganaste"
Repite durante 3 meses.
Luego mira atrás.
La mayoría de la gente no hace esto porque es aburrido. No hay dopamina de "ganar". Solo hay la pequeña satisfacción de haber ejecutado bien.
Pero esa pequeña satisfacción, repetida, es lo que separa a los ganadores del ruido.
---
*¿Cuál es el proceso que necesitas diseñar en tu negocio o carrera? Comparte en los comentarios. Los procesos claros generan resultados claros.*